La crisis de Granja Tres Arroyos genera preocupación más allá de los trabajadores despedidos y sus familias. Entidades sindicales, obreras y sociales de Concepción del Uruguay alertaron que la paralización de la actividad tendrá consecuencias sobre distintos sectores de la economía de la ciudad.
El documento difundido sostiene que muchas familias atraviesan dificultades para sostener sus condiciones de vida y que las alternativas para conseguir nuevos ingresos son cada vez más limitadas. En ese contexto, también menciona a docentes que buscan trabajos adicionales, jubilados que necesitan generar recursos para comprar medicamentos y organizaciones que intentan sostenerse en un mercado prácticamente congelado.
Las organizaciones atribuyeron la situación a un escenario de deterioro industrial y laboral y cuestionaron políticas que, según plantearon, favorecen las importaciones y perjudican a la producción nacional. Además de Granja Tres Arroyos, señalaron el impacto sobre Becar y Piensos y advirtieron que las consecuencias de la crisis podrían trasladarse progresivamente al resto de la comunidad.







