A casi un mes del ingreso de una camioneta a un área protegida de San Juan, el vehículo todavía permanece en el lugar y las marcas que dejó sobre el terreno continúan visibles. Los expertos estiman que los daños provocados por el paso del rodado podrían tardar alrededor de 80 años en recuperarse, mientras la Justicia analiza cómo y cuándo retirar el vehículo sin generar un impacto mayor.
El episodio ocurrió el 8 de agosto, cuando Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años, ingresó con una Toyota Hilux a una zona de barrizal de Pampa de Leoncito y avanzó aproximadamente 1,5 kilómetros. Durante el trayecto, el vehículo dejó profundas huellas sobre el suelo de este sector protegido de la provincia de San Juan.
Aunque las lluvias posteriores hicieron que el terreno recuperara su característica apariencia de arcilla quebradiza, las marcas de los neumáticos permanecen y alcanzan surcos de hasta 25 centímetros de profundidad. De acuerdo con los análisis realizados, la recuperación natural del área podría demandar cerca de ocho décadas. Mientras tanto, la causa contra Añó continúa en investigación y se deberán definir las medidas correspondientes.
El retiro de la camioneta todavía no tiene una fecha establecida, ya que las autoridades buscan determinar cuál es la alternativa que genere el menor daño posible sobre el ecosistema. El vehículo permanece bajo custodia de efectivos de Gendarmería Nacional, que impiden que sea retirado por cuenta propia y evitan que se produzcan nuevas alteraciones en el terreno protegido.







