El músico uruguayo falleció a los 83 años cuando atravesaba una etapa de intensa actividad artística. Entre sus planes estaban un homenaje a Tótem, una colaboración discográfica con Los Auténticos Decadentes y la continuidad de un ciclo audiovisual que había estrenado pocas semanas antes.
La muerte de Rubén “Negro” Rada, a los 83 años, interrumpió una agenda artística que todavía estaba cargada de proyectos. El músico uruguayo trabajaba en distintas propuestas que combinaban homenajes a su trayectoria, colaboraciones con artistas argentinos y nuevos formatos audiovisuales. En los últimos años había mantenido un ritmo constante de producción y, en una entrevista radial, había resumido esa necesidad de seguir creando al afirmar que grababa canciones pensando en dejar material para el futuro.
Uno de los proyectos que se encontraba más avanzado era Rada canta Tótem, un homenaje a la histórica banda que integró durante la década de 1970. El espectáculo tenía previstas dos funciones para el 10 y 11 de octubre en la sala Eduardo Fabini del Auditorio Nacional del Sodre. Allí Rada iba a reencontrarse con el bajista Daniel “Lobito” Lagarde para repasar las canciones de una de las formaciones fundamentales de la música uruguaya. Durante julio, el propio artista había compartido imágenes de los ensayos y las entradas para ambas presentaciones estaban cerca de agotarse.
Otro de los trabajos pendientes era un disco junto a Los Auténticos Decadentes, con quienes mantenía una relación artística desde hacía varios años. El proyecto contemplaba ocho canciones: cuatro temas registrados por Rada junto a su productor Gustavo Montemurro y otras cuatro composiciones del uruguayo con nuevos arreglos de la banda argentina. A esto se sumaba ¿Quién va a cantar?, un ciclo audiovisual estrenado en julio en el que Rada invitaba a distintos músicos a interpretar una canción de su repertorio y otra del artista convocado. El primer episodio contó con La Vela Puerca y la propuesta estaba pensada para continuar con nuevos invitados, entre ellos el propio Jorge Drexler, quien había expresado públicamente su interés en participar.







