El Gobierno puso en marcha un esquema de prevención y respuesta sanitaria para anticiparse a las lluvias extremas previstas para el segundo semestre y reducir el impacto de eventuales inundaciones en distintas regiones del país.
El Gobierno nacional activó un operativo preventivo frente a la posibilidad de que el fenómeno conocido como “Súper El Niño” genere precipitaciones intensas durante la primavera. Las zonas con mayor exposición incluyen el Litoral, el Noreste, la provincia de Buenos Aires, Cuyo y Córdoba, donde se estiman más de 5,4 millones de hectáreas con riesgo potencial de inundación y cerca de un millón de personas expuestas.
El Ministerio de Salud, a través de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias, trabaja junto con la Agencia Federal de Emergencias en una central de monitoreo que reúne información del Servicio Meteorológico Nacional, la CONAE y el CONICET. La plataforma permite seguir en tiempo real la evolución de las lluvias, identificar áreas susceptibles de anegamiento y analizar posibles efectos sobre rutas, redes eléctricas y establecimientos sanitarios.
El nuevo sistema apunta a anticipar escenarios de emergencia y facilitar que las provincias adopten medidas antes de que ocurran los eventos extremos. Entre las acciones previstas se encuentran la limpieza de canales de drenaje, la evaluación de posibles cortes y anegamientos y la simulación del impacto que una inundación podría provocar sobre las redes hospitalarias de cada jurisdicción.
Para responder ante eventuales emergencias, el Ministerio organizó un despliegue sanitario compuesto por patrullas móviles, puestos de estabilización y unidades modulares. El principal recurso será el Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria (ERMEH), un hospital de campaña con 60 camas y capacidad de terapia intensiva, que puede instalarse y comenzar a funcionar en menos de 72 horas. La unidad busca atender hasta el 90% de la demanda médica básica en zonas afectadas y evitar la saturación de los centros de salud locales.







