Intendentes del sudeste bonaerense impulsan la recuperación del ramal Ayacucho–Tandil–Lobería–Balcarce–Quequén–Necochea para fortalecer el transporte de cargas y reducir la dependencia de los camiones.
Intendentes del sudeste de la provincia de Buenos Aires impulsan la reactivación del histórico ramal ferroviario de cargas que conecta Ayacucho, Tandil, Lobería, Balcarce, Quequén y Necochea. La traza permanece inactiva desde 1998 y los municipios consideran que su recuperación permitiría mejorar la logística y la competitividad de una de las principales regiones productivas bonaerenses. El planteo fue presentado ante el secretario de Transporte de la Nación, Mariano Plencovich, en el marco del nuevo esquema de concesión de la red ferroviaria de cargas.
Desde la interrupción del servicio, la producción destinada a Puerto Quequén se moviliza principalmente por camión. Los jefes comunales sostienen que el regreso del tren permitiría diversificar las alternativas de transporte y reducir los costos para el traslado de grandes volúmenes de granos y otras cargas agroindustriales. Puerto Quequén movilizó cerca de 9 millones de toneladas durante 2025, un récord para la terminal, aunque prácticamente toda esa carga llegó por vía automotor.
El proyecto contempla realizar, junto con la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), un relevamiento del estado de las vías, puentes y estaciones para determinar las inversiones necesarias. Además, los municipios solicitaron evaluar un régimen de acceso abierto si el futuro concesionario no prioriza la recuperación del ramal. El reclamo comenzó a tomar fuerza en 2022 y volvió a cobrar impulso ante el vencimiento de la prórroga de la concesión de Ferrosur Roca, previsto para septiembre de 2026.







