Especialistas analizarán qué hábitos y decisiones cotidianas pueden contribuir de manera significativa a alcanzar una mayor longevidad y mejorar la calidad de vida durante el envejecimiento.
Los especialistas advierten que entre los errores más frecuentes al abordar la salud de la llamada generación silver se encuentran atribuir determinados síntomas al paso de los años, tratar las enfermedades de manera aislada y confiar en supuestas soluciones para rejuvenecer. Estas cuestiones serán analizadas durante el Congreso Internacional de Medicina Interna del Hospital de Clínicas de la UBA, que se realizará del 12 al 14 de agosto y tendrá al envejecimiento como uno de sus principales ejes.
Los expertos señalan que el aumento de la expectativa de vida plantea el desafío de llegar a edades avanzadas con autonomía, capacidad funcional y calidad de vida. En este contexto, remarcan la importancia de una atención médica integral que contemple la interacción entre aspectos físicos, cognitivos y sociales. Problemas como la depresión, el dolor, las dificultades auditivas, las caídas, la incontinencia o los cambios cognitivos no deberían naturalizarse bajo la frase “es la edad”, ya que pueden corresponder a condiciones tratables.
Para favorecer una longevidad saludable, los especialistas destacan la importancia de sostener hábitos cotidianos respaldados por evidencia científica. Entre ellos se encuentran evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, realizar actividad física y ejercicios de fuerza, mantener una alimentación equilibrada, controlar la presión, el colesterol, la diabetes y el peso, y respetar un descanso adecuado. También recomiendan cuidar la audición y la visión, mantener vínculos sociales y actividad intelectual, prevenir caídas, revisar periódicamente la medicación y consultar ante cambios en la memoria, el estado de ánimo o la capacidad para realizar actividades diarias.







