En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, se difundió un nuevo informe que analiza la distribución de las tareas de cuidado en la primera infancia y pone especial atención en el impacto de los regímenes de licencias familiares sobre las familias.
Los cuidados durante la primera infancia representan una de las inversiones sociales más relevantes para un país, ya que tienen impacto en el desarrollo de los niños, la igualdad de oportunidades y la productividad futura. Además, influyen directamente en la participación laboral de quienes actualmente asumen la mayor parte de estas tareas. Según un informe, el sistema de cuidado no es una responsabilidad exclusiva de los hogares, sino que requiere la participación del Estado, el sector privado y la comunidad.
En este contexto, el régimen de licencias familiares aparece como una herramienta clave para garantizar tiempo protegido durante los primeros meses de vida. Sin embargo, en Argentina el esquema actual mantiene una estructura antigua, vinculada a la idea de la licencia como una protección frente a la incapacidad temporal por maternidad, mientras que la evidencia sobre desarrollo infantil plantea la importancia del tiempo de cuidado como un factor esencial para fortalecer el crecimiento y el bienestar de los niños.
Un estudio elaborado por CIPPEC advierte que el sistema vigente presenta limitaciones de cobertura, desigualdades según el tipo de empleo y una marcada diferencia entre las licencias de personas gestantes y no gestantes. La investigación propone avanzar hacia un modelo basado en la universalidad, la corresponsabilidad y la equidad, con una ampliación progresiva de las licencias para favorecer una distribución más equilibrada de las tareas de cuidado y acompañar el desarrollo de la primera infancia.







