Luego de finalizar la audiencia en la que fue indagado, la Justicia resolvió otorgarle la libertad a Facundo Moyano. Sin embargo, la decisión no implica el cierre de la investigación, ya que continuará vinculado al expediente y deberá cumplir una serie de medidas y restricciones establecidas por el tribunal mientras avanza la causa.
Facundo Moyano recuperó la libertad este martes luego de presentarse ante la Justicia y prestar declaración indagatoria en la Unidad de Flagrancia Norte (UFLA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad. El exdiputado está imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, a raíz de una denuncia presentada por su pareja, Candela Arizaga. Al retirarse de la sede judicial, Moyano dialogó brevemente con la prensa y aseguró: “Está todo aclarado”.
La declaración ocurrió después del allanamiento realizado en su domicilio del barrio porteño de Belgrano, ordenado a partir de la denuncia. Durante el procedimiento, la Policía de la Ciudad secuestró dos teléfonos celulares como parte de las medidas de prueba, aunque no encontró sustancias ilegales en la vivienda ubicada sobre la avenida Del Libertador. Tras la audiencia, la Justicia resolvió liberarlo, aunque continuará ligado al expediente y deberá cumplir una serie de restricciones, según confirmó su abogado defensor, Miguel Molina.
La causa continúa en etapa de investigación mientras la fiscalía reúne elementos para determinar cómo ocurrieron los hechos denunciados. Moyano permanece imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad agravadas por el contexto de violencia de género, y entre las medidas dispuestas figuran una restricción perimetral de 300 metros y la prohibición de mantener cualquier tipo de contacto. En paralelo, Victoria Arizaga, hermana de Candela, realizó una publicación en redes sociales que luego eliminó, luego de que la influencer negara haber sufrido violencia por parte del exdirigente sindical.







