La medida implica una actualización del Código Alimentario Argentino (CAA) que establece nuevas disposiciones y requisitos para los materiales metálicos utilizados en productos que tienen contacto con alimentos. La normativa alcanza a envases, revestimientos, utensilios, tapas y distintos tipos de equipamientos metálicos, con el objetivo de reforzar los controles y garantizar condiciones adecuadas de seguridad alimentaria.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) anunció la incorporación de una nueva normativa del Mercosur que actualiza los requisitos para los materiales metálicos que están en contacto con alimentos. La medida modifica disposiciones del Código Alimentario Argentino (CAA) y busca mantener actualizados los estándares de seguridad para envases, utensilios, revestimientos, tapas y equipamientos utilizados en la industria alimentaria.
Entre los principales cambios se destaca el endurecimiento de los límites permitidos para determinadas impurezas presentes en materiales metálicos. La nueva normativa establece que la concentración total de plomo, arsénico, cadmio, mercurio y antimonio no podrá superar el 1%, mientras que los niveles individuales de mercurio, plomo y cadmio tendrán un máximo permitido del 0,01%. Además, se amplió y actualizó el listado de aceros inoxidables autorizados para la fabricación de elementos destinados al uso alimentario.
Otro de los puntos centrales de la actualización está relacionado con el empleo del aluminio. Según la nueva regulación, los productos de aluminio anodizado o aquellos que cuenten con recubrimientos protectores podrán utilizarse sin restricciones, mientras que el aluminio sin protección superficial tendrá condiciones específicas de uso según el tipo de alimento y el tiempo de contacto. La normativa entrará en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial y las empresas tendrán un plazo de 180 días para adecuarse a los nuevos requisitos.







