La Central de Emergencias de PAMI dispone de 230 móviles operativos por día, distribuidos estratégicamente en distintos puntos del país para garantizar una respuesta rápida y eficiente ante situaciones críticas.
En el marco del Día Mundial del Cerebro, PAMI resaltó la importancia de promover la prevención y la detección temprana de las enfermedades neurológicas, con especial foco en el accidente cerebrovascular (ACV), una de las principales causas de muerte y discapacidad en los adultos mayores. Con el objetivo de mejorar la atención de estos casos, el organismo implementó en mayo de 2025 una prueba piloto en el AMBA y Rosario, junto con una reorganización de la Central de Emergencias 139 para agilizar la respuesta ante este tipo de urgencias.
Como parte de esa estrategia, se desarrolló el Protocolo Stroke, un sistema diseñado para reducir los tiempos de atención prehospitalaria y acelerar el traslado de los pacientes. La Central de Emergencias de PAMI opera las 24 horas, los 365 días del año, y cuenta con 230 móviles distribuidos estratégicamente en todo el país para asistir a una población de más de 1.600.000 personas. Ante la sospecha de un ACV, el protocolo se activa de inmediato y deriva el caso a operadores especializados, quienes coordinan el envío de la ambulancia al centro de salud más cercano.
Entre mayo de 2025 y enero de 2026, el sistema procesó cerca de un millón de llamadas y permitió confirmar 1.076 casos de ACV en domicilios, además de detectar otros 435 episodios que inicialmente no habían sido reconocidos por los propios pacientes. Según PAMI, la experiencia piloto demostró que el modelo puede extenderse al resto del país y consolidó una estructura capaz de coordinar más de 2.700 servicios diarios, con el propósito de mejorar la calidad de atención y optimizar los recursos del Instituto.







