La final del Mundial dejó un saldo trágico en Buenos Aires con la muerte de dos personas durante el partido. Ambos casos estuvieron vinculados a descompensaciones cardíacas registradas mientras se disputaba el encuentro. La situación generó conmoción en medio de una jornada deportiva de gran expectativa.
Los hombres fallecidos tenían 67 y 88 años y fueron atendidos por equipos de emergencia tras sufrir paros cardiorrespiratorios. A pesar de la rápida intervención del SAME, no fue posible revertir los cuadros. También se reportaron otras asistencias médicas a personas afectadas por el estrés del momento.
El contexto de la final, con una enorme cantidad de espectadores reunidos en distintos espacios, contribuyó a un escenario de alta demanda sanitaria. El partido, que se definió en tiempo suplementario, mantuvo en vilo a los hinchas hasta el final. Este clima de tensión fue un factor clave en las emergencias registradas durante la jornada.







