Según informaron las autoridades sanitarias, el objetivo es reforzar las tareas de prevención durante el invierno para eliminar los huevos del mosquito Aedes aegypti, que pueden permanecer latentes durante los meses de bajas temperaturas y eclosionar cuando aumentan el calor y la humedad. De esta manera, se busca reducir la población del insecto antes de la llegada de la primavera y el verano, disminuyendo así el riesgo de circulación del dengue y otras enfermedades transmitidas por este vector.
El Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha un plan de prevención de arbovirosis durante el invierno en regiones consideradas de riesgo, con el objetivo de disminuir la presencia del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue. La estrategia busca aprovechar los meses de bajas temperaturas para reducir las poblaciones del vector y preparar al sistema sanitario de cara a la próxima temporada de mayor circulación de la enfermedad. Además, se apunta a fortalecer la capacitación de los equipos de salud para mejorar la respuesta ante posibles brotes.
Según informaron desde la cartera sanitaria, el período invernal resulta fundamental para realizar tareas de control, ya que permite intervenir antes de que aumente la reproducción del mosquito. A través de operativos en viviendas, lugares considerados críticos y predios estratégicos, se trabaja en la detección de huevos y larvas, la eliminación de criaderos y la aplicación de larvicidas biológicos en aquellos espacios donde no es posible retirar los reservorios. Estas acciones permiten identificar zonas vulnerables y reducir la cantidad de mosquitos que permanecen inactivos durante los meses fríos.
El plan contempla también la continuidad de la vigilancia en distintas regiones del país, especialmente en el Noroeste, Noreste y Centro argentino, mediante sensores de oviposición e índices larvarios. El análisis de los huevos depositados por las hembras permite estimar la cantidad de mosquitos presentes y anticipar escenarios de riesgo, mientras que el monitoreo de larvas ayuda a detectar los sectores donde el Aedes aegypti mantiene mejores condiciones para reproducirse durante todo el año. A través de la Red Nacional de Vigilancia Entomológica, que abarca 17 jurisdicciones y 54 localidades, se desarrollan tareas de eliminación de criaderos; durante la temporada 2025-2026 se inspeccionaron más de 50.000 inmuebles y se eliminaron 10.740 posibles focos.
Además de las acciones de control del mosquito, el Ministerio continúa trabajando en la preparación de los equipos sanitarios mediante capacitaciones y herramientas de actualización. Se impulsan programas como los establecimientos de salud libres de Aedes aegypti y cursos sobre vigilancia entomológica y prevención vectorial. Aunque la temporada 2025-2026 presentó un escenario de bajo riesgo para dengue, las autoridades remarcaron la necesidad de mantener la vigilancia debido a la presencia del mosquito en países vecinos, los brotes de chikungunya registrados en algunas provincias y las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.







