Con el objetivo de humanizar el diagnóstico y contribuir a cambiar la realidad de quienes conviven con esta enfermedad, se presentó la campaña “Esto es un Glioma”. La iniciativa busca visibilizar el impacto del tumor cerebral y generar mayor conciencia en la sociedad sobre su complejidad, promoviendo una comprensión más empática de la experiencia de los pacientes y sus familias.
El glioma es un tipo de tumor cerebral que se origina en las células gliales y, de acuerdo con la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los gliomas difusos constituyen los tumores malignos primarios más frecuentes en adultos. Este diagnóstico suele darse en personas menores de 50 años y representa una importante carga tanto para los pacientes como para su entorno. La clasificación actual de la OMS (2021) distingue tres grandes tipos en adultos: astrocitomas, oligodendrogliomas y glioblastomas, todos con distintos niveles de agresividad.
Estos tumores pueden presentarse desde formas de bajo grado, con crecimiento lento, hasta variantes de alto grado, mucho más agresivas, lo que provoca una amplia variedad de síntomas. Por eso, la información molecular del tumor resulta clave para un diagnóstico preciso y para definir el tratamiento más adecuado. En general, el abordaje inicial es quirúrgico, con el objetivo de extirpar la mayor cantidad posible del tumor, dependiendo de su tamaño y ubicación. Luego, según los resultados del análisis y el nivel de resección alcanzado, pueden indicarse tratamientos complementarios como radioterapia, quimioterapia o terapias dirigidas.
En este contexto se lanzó en Argentina la campaña “Esto es un Glioma”, impulsada por Servier Argentina, con el objetivo de humanizar el diagnóstico y brindar información accesible a la sociedad. La iniciativa incluye acciones digitales, participación de especialistas y un portal informativo con recursos educativos, síntomas frecuentes y la importancia del diagnóstico molecular. Además, incorpora testimonios de pacientes como Sol, una artista de 49 años, y Gonzalo, un estudiante de 19, buscando visibilizar el impacto real de la enfermedad y promover una mayor comprensión social.







