El Mundial 2026 genera un fuerte entusiasmo en muchas personas, lo que impulsa a numerosos aficionados a retomar la actividad física o incluso a iniciarse en la práctica del fútbol, motivados por el clima deportivo y la expectativa que rodea al torneo.
El entusiasmo generado por la Selección argentina y la proximidad del Mundial de Fútbol 2026 impulsa a muchas personas a volver a las canchas o incluso a iniciarse en la práctica del deporte. En este contexto, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA advirtieron sobre la importancia de retomar la actividad de forma progresiva y segura, con el objetivo de reducir el riesgo de lesiones y complicaciones cardiovasculares, especialmente en quienes no entrenan de manera regular.
Llos profesionales señalaron que a partir de los 30 años comienzan a ser más frecuentes las lesiones musculares, mientras que desde los 35 años aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares durante la actividad física intensa. El Dr. Jorge Franchella explicó que cuando una persona retoma el deporte sin preparación adecuada se produce un desbalance entre la exigencia del juego y la capacidad real del organismo, lo que puede derivar en fatiga excesiva, lesiones o respuestas cardiovasculares inadecuadas.
En el fútbol amateur, las lesiones más habituales incluyen desgarros musculares en isquiotibiales, aductores y gemelos, además de problemas en la rodilla como roturas de ligamentos o meniscos, y esguinces de tobillo. Para prevenir estos riesgos, los especialistas recomiendan realizar entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana, trabajar la musculatura estabilizadora y efectuar un calentamiento adecuado antes de cada partido, ya que esto mejora la coordinación, activa el sistema cardiorrespiratorio y reduce la probabilidad de lesiones.
Asimismo, se aconseja mantener una correcta hidratación, descansar bien, alimentarse adecuadamente y evitar jugar con molestias previas. El calentamiento debe ser dinámico, progresivo y de al menos 8 a 10 minutos, incluyendo ejercicios de activación muscular, sprints cortos y cambios de dirección. Tras la actividad, se recomienda realizar estiramientos para favorecer la recuperación.
Con el paso de los años, los riesgos aumentan debido a la menor elasticidad muscular y la reducción de la capacidad de recuperación, por lo que es clave prestar atención a señales de alarma como dolor en el pecho, falta de aire, mareos, palpitaciones irregulares o fatiga extrema. Ante cualquiera de estos síntomas, los especialistas recomiendan suspender la actividad y consultar de inmediato.







