La nueva terapia está dirigida a personas adultas que conviven con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa activa en grados moderados a severos. Esta medicación amplía las opciones de tratamiento disponibles para pacientes que requieren un abordaje específico de estas enfermedades inflamatorias crónicas, con el objetivo de mejorar el control de los síntomas y la calidad de vida.
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) reúne un conjunto de trastornos crónicos caracterizados por la inflamación del aparato digestivo, entre los que se destacan la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Estas patologías pueden provocar síntomas como dolor abdominal, diarrea, sangrado rectal, fatiga y pérdida de peso, afectando no solo la salud física sino también el bienestar emocional y social de quienes las padecen. Además, el diagnóstico suele demorarse debido a la similitud de sus manifestaciones con otras enfermedades.
Frente a este escenario, Argentina incorporó una nueva alternativa terapéutica: guselkumab, el primer inhibidor de interleucina-23 de doble acción aprobado para el tratamiento de estas enfermedades. Especialistas destacan que este medicamento actúa sobre una vía clave del proceso inflamatorio, ampliando las opciones disponibles para una condición en la que las respuestas a los tratamientos varían considerablemente entre los pacientes.
Según expertos en gastroenterología, la llegada de esta terapia representa un avance hacia tratamientos más personalizados, ya que brinda nuevas herramientas para adaptar las estrategias médicas a las necesidades de cada persona. De esta manera, se busca mejorar el control de la enfermedad, reducir los síntomas y favorecer una mejor calidad de vida para quienes conviven con estos cuadros crónicos.
La aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica permitió su uso en adultos con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa activa de moderada a grave que no hayan respondido adecuadamente a terapias previas. Los estudios clínicos mostraron resultados alentadores, con altos niveles de remisión clínica sostenida y mejoras significativas en distintos indicadores de la enfermedad tanto en pacientes con colitis ulcerosa como con enfermedad de Crohn.







