Durante esta semana también se impulsa el derecho de cada persona gestante a acceder a información clara y completa sobre el proceso de nacimiento, poder tomar decisiones informadas respecto de su atención y contar con acompañamiento durante el trabajo de parto, el parto y el posparto.
La Semana Mundial del Parto Respetado se desarrolla del 11 al 17 de mayo y busca promover una atención centrada en el bienestar físico y emocional de las personas gestantes y sus familias durante el embarazo, el parto y el posparto. La iniciativa, impulsada originalmente por la Asociación Francesa por el Parto Respetado, pone el foco en garantizar información adecuada, respeto por las decisiones de cada persona y acompañamiento durante todo el proceso de nacimiento. El modelo de parto respetado también apunta a evitar intervenciones innecesarias y a favorecer experiencias más seguras y humanizadas.
Entre las prácticas destacadas dentro de este enfoque se encuentran el parto en el agua, la internación conjunta, el contacto piel a piel y el acompañamiento continuo. Especialistas de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires y del Sanatorio Otamendi explicaron que estas modalidades ayudan a reducir el estrés, fortalecer el vínculo entre la madre y el bebé y favorecer el inicio temprano de la lactancia. También remarcaron la importancia de la denominada “hora sagrada”, el primer momento de vida del recién nacido en el que se prioriza el contacto inmediato y continuo con su madre sin interrupciones innecesarias.
En Argentina, el parto respetado cuenta con respaldo legal a través de la Ley Nacional N° 25.929 de Parto Humanizado, que reconoce derechos como recibir un trato digno, participar activamente en las decisiones sobre el parto y elegir quién acompañará el proceso. Además, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con una normativa específica que regula estas prácticas tanto en el sistema público como privado. Las leyes también garantizan el contacto piel a piel, la permanencia conjunta con el recién nacido y la reducción de procedimientos médicos que no sean estrictamente necesarios.







