Los resultados forenses confirmaron que la docente rural de 52 años sufrió una muerte extremadamente violenta y presentaba múltiples lesiones punzocortantes en distintas partes del cuerpo.
El informe determinó que algunas heridas fueron provocadas cuando todavía estaba con vida y también identificó lesiones en los antebrazos compatibles con intentos de defensa, además de mutilaciones y la amputación de su mano izquierda.
Por el crimen hay cinco personas detenidas, tres de ellas imputadas como coautoras de femicidio, mientras la Justicia continúa con las pericias para reconstruir lo ocurrido.







