La asesora de Niños, Niñas y Adolescentes no se opuso al pedido de la defensa para que Konstantin Rudnev continúe con prisión domiciliaria y señaló que, si se confirman sus problemas de salud, su regreso a una cárcel podría constituir un “anticipo de pena cruel”. El ciudadano ruso lleva más de 120 días bajo arresto domiciliario sin registrar incumplimientos.
Durante una audiencia ante el Tribunal de Revisión, el abogado Martín Sarubbi sostuvo que el tiempo transcurrido y el cumplimiento de las condiciones impuestas constituyen nuevas circunstancias que deben ser consideradas. También destacó las complicaciones de salud de Rudnev, quien habría requerido intervenciones quirúrgicas y asistencia médica, además de señalar las dificultades de comunicación que tuvo cuando estuvo alojado en la Unidad 6 de Rawson debido a que solo habla ruso.
La asesora María Laura Irastorza manifestó que no formularía objeciones al recurso de la defensa y consideró que las condiciones del arresto domiciliario habían permitido controlar los riesgos y proteger a la mujer y al niño involucrados en la causa. También indicó que los más de 120 días de cumplimiento estricto debían ser valorados y puso el foco en la evaluación médica prevista para el 1 de octubre.
Pese a los planteos de la defensa y a que tampoco la querella se opuso al pedido de morigeración, el Tribunal de Revisión rechazó la impugnación y mantuvo la decisión de que Rudnev vuelva a una unidad penitenciaria. Uno de los jueces reconoció durante la audiencia que compartía la postura del abogado, aunque explicó que debía respetar lo establecido previamente por la Cámara Federal de Casación Penal, que había revocado una decisión anterior favorable al arresto domiciliario.







