El procedimiento se realizó el 13 de septiembre de 1986 en el Hospital Británico y fue el primer trasplante alogénico de células progenitoras hematopoyéticas del país. El avance permitió desarrollar una práctica de alta complejidad en Argentina y facilitó el acceso de numerosos pacientes a tratamientos que hasta entonces requerían, en muchos casos, viajar al exterior.
El procedimiento fue realizado por el doctor Eduardo Bullorsky junto con un equipo interdisciplinario del Hospital Británico. Hasta ese momento, trasladarse fuera del país era prácticamente la única alternativa para quienes necesitaban este tipo de tratamiento, aunque las dificultades económicas, la falta de recursos y la ausencia de especialistas hacían que pocos pacientes pudieran concretarlo. Desde aquel primer procedimiento, el hospital realizó más de 1.140 trasplantes.
El camino hacia este avance comenzó años antes, con la formación de Bullorsky en el Instituto de Investigaciones Médicas Prof. Dr. Alfredo Lanari y su posterior especialización en trasplante de médula ósea en el Hospital Hadassah de Jerusalén. A su regreso, trabajó junto a profesionales de distintas áreas para poner en marcha el programa, que finalmente se concretó el 13 de septiembre de 1986.
El trasplante de células progenitoras hematopoyéticas es un tratamiento de alta complejidad utilizado para determinadas enfermedades oncohematológicas, inmunológicas y de la médula ósea. En los procedimientos alogénicos, las células provienen de un donante compatible, mientras que en los autólogos se utilizan células del propio paciente. A lo largo de cuatro décadas, el programa del Hospital Británico evolucionó junto con los avances científicos y tecnológicos y actualmente realiza unos 50 trasplantes por año, mientras que en Argentina existen 30 unidades especializadas.







