El acceso a la lectura y a la alfabetización continúa siendo fundamental para garantizar oportunidades educativas, sociales y laborales a lo largo de la vida. Además de favorecer el desarrollo personal, leer permite adquirir conocimientos, fortalecer la autonomía, estimular el pensamiento y generar vínculos, por lo que garantizar estas capacidades constituye un desafío central para construir sociedades más inclusivas.
La lectura no solo representa una actividad vinculada con la educación, sino que también aporta beneficios para el bienestar y el desarrollo integral de las personas. Permite combatir el aburrimiento, estimular el cerebro, liberar emociones, favorecer las conversaciones y las relaciones sociales y funcionar como una herramienta frente a la soledad. Junto con la escritura, constituye una capacidad indispensable para desenvolverse en la escuela y participar activamente en la sociedad.
En Argentina, las dificultades relacionadas con la comprensión lectora muestran que el acceso a la educación no alcanza por sí solo para garantizar trayectorias exitosas. Según datos de UNICEF, los resultados de las pruebas Aprender 2023 indicaron que el 34% de los estudiantes de sexto grado no alcanzó un nivel satisfactorio en comprensión lectora, mientras que alrededor de 250.000 adolescentes llegan a la escuela secundaria sin los conocimientos esperados en esta área.
En este contexto, garantizar el acceso a libros y materiales de lectura adquiere un papel fundamental dentro de los ámbitos educativo, editorial y cultural. La alfabetización es considerada por la UNESCO como un derecho humano y una herramienta para construir sociedades más sostenibles e inclusivas. Entre sus principales beneficios se destacan el estímulo de la actividad cerebral, la incorporación de conocimientos, el desarrollo de la empatía, la reducción del estrés, el fortalecimiento de la memoria y la concentración y la posibilidad de mejorar las habilidades de comunicación.







