El robo de una cápsula con cesio-137 en Rosario reaviva la preocupación por la seguridad de materiales radiactivos y trae a la memoria el trágico accidente ocurrido en Brasil, considerado uno de los episodios más graves de contaminación radiológica en la región.
La alerta nacional por el robo de una cápsula de cesio-137 en el Instituto de Cardiología de Rosario “Dr. Luis González Sabathie” continúa vigente, mientras avanza la investigación del caso. La situación reavivó el recuerdo del grave accidente radiológico ocurrido en Brasil en 1987, que dejó cuatro personas fallecidas y 249 intoxicadas por radiación.
El hecho brasileño tuvo su origen en el Instituto Goiano de Radioterapia, una clínica abandonada en 1985 que contaba con una unidad de teleterapia con cesio-137. En 1987, dos hombres sustrajeron el equipo y lo trasladaron a su domicilio, donde comenzaron a manipularlo sin conocer su peligrosidad.
Durante varios días intentaron desarmar la cápsula con fines de venta, hasta lograr abrirla y exponerse directamente al material radiactivo. A partir de ese momento comenzaron a presentar síntomas como vómitos, diarrea y mareos, aunque inicialmente los confundieron con una intoxicación alimentaria. Parte del material fue vendido a una chatarrería, lo que provocó una mayor dispersión del cesio y la exposición de más personas en la comunidad.
La situación se agravó cuando el material fue mostrado a vecinos y familiares, lo que amplió el contacto con la sustancia. Tras múltiples casos de síntomas, una de las personas involucradas alertó a las autoridades, lo que desencadenó un amplio operativo sanitario. Finalmente, más de 112.000 personas fueron evaluadas, confirmándose 249 intoxicaciones y cuatro muertes, entre ellas la de una niña.







