Patologías oculares como el glaucoma, enfermedades metabólicas como la diabetes o de origen neurológico pueden dañar la vía óptica, afectando el funcionamiento del sistema visual y la correcta transmisión de la información hacia el cerebro.
El campo visual es el área del espacio que percibimos con los ojos mientras mantenemos la mirada fija en un punto, y debe analizarse por separado en cada ojo debido a que ambos campos se superponen parcialmente.
Según el oftalmólogo Omar López Mato, esta zona puede entenderse como una “isla de visión” dentro de un entorno de ceguera, con un área central de mayor sensibilidad correspondiente a la agudeza visual y una pequeña zona ciega asociada a la salida del nervio óptico.
Para su estudio existen distintos métodos, desde evaluaciones simples comparativas hasta técnicas con luces proyectadas o equipos computarizados modernos que permiten medir con mayor precisión la sensibilidad en cada punto del campo visual.
Diversas patologías oculares, metabólicas, neurológicas, tumorales y vasculares pueden dañar la vía óptica, generando defectos que en muchos casos pasan desapercibidos para el paciente hasta que se realizan estudios específicos.







