La Justicia de Entre Ríos resolvió ampliar de 500 a 3.000 metros la distancia mínima para realizar fumigaciones terrestres con agroquímicos alrededor de las escuelas rurales de la provincia. La medida busca reforzar la protección de estudiantes, docentes y comunidades educativas frente a los posibles efectos de la exposición a estos productos.
El fallo fue dictado por la Cámara Contencioso Administrativa de Paraná y representa un nuevo capítulo en una extensa disputa judicial sobre el uso de agroquímicos en zonas cercanas a establecimientos educativos. Los jueces consideraron que debe prevalecer el principio precautorio ante los riesgos potenciales para la salud y el ambiente.
La decisión establece que las aplicaciones terrestres no podrán realizarse a menos de 3.000 metros de las escuelas rurales, mientras que las fumigaciones aéreas deberán respetar una distancia aún mayor. Organizaciones ambientales y sectores vinculados a la educación celebraron la medida, al considerar que brinda mayores garantías para las comunidades afectadas.
Por su parte, representantes del sector agropecuario expresaron preocupación por el impacto que la resolución podría tener sobre la producción en distintas zonas de la provincia. El fallo reabre el debate sobre el equilibrio entre la actividad agrícola y la protección de la salud pública, un tema que continúa generando fuertes discusiones en Entre Ríos y otras regiones del país.







