Especialistas advierten que más del 80% de los eventos graves vinculados a enfermedades vasculares podrían evitarse a través de controles médicos adecuados, detección temprana y la incorporación de hábitos de vida saludables.
En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, que se conmemora cada 28 de mayo, el Hospital de Clínicas dio a conocer los resultados de un relevamiento realizado durante la Semana de la Salud Cardiovascular. El informe remarcó la importancia de concientizar sobre las enfermedades cardiovasculares en mujeres, ya que continúan siendo la principal causa de muerte a nivel mundial según la Federación Mundial del Corazón. Sin embargo, casi la mitad de las participantes del estudio vinculó el mayor riesgo de muerte con el cáncer, en gran parte por antecedentes familiares relacionados con esa enfermedad.
Especialistas del Hospital de Clínicas señalaron que las mujeres suelen estar subrepresentadas en campañas de prevención y que muchas veces las enfermedades cardiovasculares permanecen subdiagnosticadas. La cardióloga Verónica Volberg explicó que esto demora la detección temprana y el acceso a tratamientos adecuados. Por su parte, la médica Analía Aquieri advirtió que los infartos y los accidentes cerebrovasculares causan más muertes en mujeres que los cánceres ginecológicos, especialmente después de la menopausia, cuando disminuye la protección hormonal y aumenta el riesgo cardiovascular.
El estudio también reveló que más de la mitad de las mujeres evaluadas, con una edad promedio de 58 años, presentaba placas de ateroma en las arterias, una condición que puede derivar en infartos o ACV. Los especialistas remarcaron que este tipo de enfermedades suele desarrollarse durante años sin síntomas visibles y que muchas personas desconocen que padecen hipertensión o alteraciones cardiovasculares hasta que ocurre un episodio grave. Además, destacaron que gran parte de las muertes cardiovasculares podrían evitarse mediante controles médicos regulares y una detección temprana.
Los profesionales insistieron en la necesidad de adoptar hábitos saludables para reducir riesgos. Entre las principales recomendaciones se encuentran dejar de fumar, controlar la presión arterial, mantener niveles adecuados de glucosa y colesterol, realizar actividad física de manera frecuente y sostener una alimentación equilibrada. También remarcaron la importancia de reducir el sedentarismo y sumar prácticas de relajación, ya que la prevención sostenida a lo largo de la vida es clave para proteger la salud cardiovascular.







