La prueba simple que permite detectar el riesgo de diabetes consiste en una evaluación básica que ayuda a identificar la probabilidad de desarrollar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas evidentes. A través de distintos parámetros clínicos y metabólicos, los profesionales de la salud pueden estimar el nivel de riesgo de una persona.
Medir el peso ya no es suficiente para evaluar el riesgo metabólico. Un estudio reciente demostró que una ecografía simple de la grasa abdominal puede detectar de manera temprana la predisposición a prediabetes y diabetes tipo 2, lo que la convierte en una herramienta útil por su bajo costo y facilidad de aplicación.
La investigación fue realizada por el Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra y publicada en la revista Journal of Diabetes and Its Complications. En el estudio se analizaron 103 adultos mediante ecografía, midiendo el espesor de la grasa subcutánea ubicada por encima del ombligo, un procedimiento no invasivo y sin radiación.
Los resultados mostraron que las personas con un espesor mayor a 1,8 centímetros presentaban valores más altos de presión arterial sistólica, insulina, triglicéridos y creatinina, además de una mayor probabilidad de desarrollar prediabetes o diabetes. Los especialistas remarcaron que no solo importa el peso corporal, sino también la distribución de la grasa, ya que esto permite anticipar riesgos que la balanza no detecta.







