Actualmente, en Argentina funcionan diez bancos de leche humana distribuidos en distintas provincias del país, mientras que al menos otras seis jurisdicciones avanzan en proyectos para crear nuevos espacios destinados a la recolección, conservación y distribución de leche materna para recién nacidos que la necesiten.
La leche humana donada es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mejor alternativa cuando un bebé no puede ser alimentado por su propia madre. Su uso en neonatología permite reducir infecciones graves, disminuir el riesgo de enterocolitis necrotizante en bebés prematuros y favorecer una recuperación más rápida, incluso reduciendo los tiempos de internación.
En el marco del Día Mundial de la Donación de Leche Humana, especialistas remarcan la importancia de fortalecer esta práctica solidaria que contribuye a mejorar la salud y la supervivencia de recién nacidos vulnerables. En Argentina ya funcionan diez bancos de leche humana y varias provincias trabajan en la creación de nuevos espacios para ampliar el acceso a este recurso esencial.
Los bancos de leche humana son centros especializados donde la leche donada es recolectada, analizada, pasteurizada y distribuida bajo estrictos controles de calidad y seguridad. Su principal objetivo es garantizar leche segura para bebés hospitalizados, especialmente prematuros o de bajo peso, ya que este alimento aporta nutrientes y componentes inmunológicos fundamentales para su desarrollo.
Especialistas destacan que donar leche humana es un procedimiento simple, seguro y gratuito para las madres lactantes que cumplen determinados requisitos de salud. Además, señalan que fortalecer una red federal de bancos de leche resulta clave para garantizar igualdad en el acceso y mejorar la atención neonatal en todo el país.







