Se trata de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), una patología que afecta el sistema digestivo y que, según especialistas, presenta síntomas que pueden confundirse con otras afecciones, lo que en muchos casos retrasa su diagnóstico.
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es una patología inmunomediada que puede manifestarse principalmente como enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, dos formas que afectan el aparato digestivo con distintos niveles de extensión e intensidad.
La enfermedad de Crohn puede comprometer cualquier parte del sistema digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque suele localizarse con mayor frecuencia en el intestino delgado y el colon, afectando todas las capas de la pared intestinal. En cambio, la colitis ulcerosa se limita al colon y al recto, generando inflamación en la capa más superficial del intestino y pudiendo provocar úlceras y sangrado.
Especialistas del Hospital de Clínicas advierten que estas patologías suelen confundirse con otros trastornos digestivos, como el síndrome de intestino irritable, lo que provoca demoras en el diagnóstico. Por ello, recomiendan prestar atención a síntomas como diarrea crónica, dolor abdominal o pérdida de peso, ya que la detección temprana es clave para evitar complicaciones.
Actualmente, aunque la EII no tiene cura, existen múltiples tratamientos que permiten controlar la inflamación y mejorar la calidad de vida. Los avances en terapias biológicas y medicina personalizada han ampliado las opciones terapéuticas, pero los especialistas destacan que el mayor desafío sigue siendo el diagnóstico precoz y el seguimiento interdisciplinario de los pacientes.







