Se trata de Carlos Ferello, el único argentino que permanece a bordo del crucero actualmente anclado en Ámsterdam, quien aseguró que nunca sintió temor pese a los casos de hantavirus detectados y consideró que fue “descomunal” la repercusión y la preocupación que generó la situación a nivel mundial.
Carlos Ferello, el único argentino que viajaba en el crucero donde se registraron casos de hantavirus, aseguró que nunca sintió miedo durante la situación y consideró exagerada la repercusión internacional que generó el episodio. Según explicó, gran parte de la preocupación mundial estuvo relacionada con el temor a que pudiera repetirse una situación sanitaria similar a la vivida durante la pandemia de Covid-19. Además, destacó el acompañamiento recibido por parte del Ministerio de Salud y de los consulados argentinos en Tenerife y Holanda, y señaló que eso le permitió sentirse contenido mientras permanecía en el exterior.
El pasajero contó que todo comenzó con un matrimonio holandés al que luego señalaron como posible “paciente cero”. El hombre habría embarcado ya infectado y comenzó a presentar fiebre durante el viaje, aunque inicialmente no pudieron determinar qué enfermedad padecía debido a las limitaciones médicas a bordo. Cuando el estado de salud empeoró y el hombre falleció, el crucero debió continuar hasta la isla de Santa Elena, donde había mejores condiciones sanitarias. Poco después, la mujer también presentó síntomas, fue trasladada a Johannesburgo y murió tras agravarse su cuadro.
Ferello explicó que recién después de esos hechos las autoridades sanitarias detectaron que se trataba de hantavirus. Más tarde apareció otro pasajero inglés con síntomas, quien fue desembarcado en una base militar angloestadounidense. También se contagiaron el médico del barco y un guía turístico, lo que incrementó la preocupación dentro del crucero. A partir de entonces, los pasajeros fueron reunidos e informados sobre la situación, mientras se implementaban medidas preventivas para intentar controlar posibles nuevos contagios.







