Especialistas advirtieron que, cuando el cáncer de ovario es detectado recién a partir de la aparición de síntomas, en alrededor del 65% de los casos la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas. Esta situación complica las posibilidades de tratamiento y reduce las probabilidades de obtener un diagnóstico temprano.
El cáncer de ovario es una enfermedad que se origina por el crecimiento anormal de células en los ovarios, las cuales pueden multiplicarse rápidamente y afectar otros tejidos del organismo. En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, especialistas advirtieron sobre un problema que se repite con frecuencia: la dificultad para reconocer los síntomas en etapas tempranas y las demoras que suelen producirse hasta llegar al diagnóstico definitivo. Según un informe reciente, más de seis de cada diez mujeres encontraron obstáculos para realizar la primera consulta médica luego de notar señales compatibles con la enfermedad.
Entre las principales dificultades señaladas aparecen la subestimación de los síntomas, la demora en la obtención de turnos médicos y distintos problemas burocráticos o vinculados a la cobertura de salud. Como consecuencia, en el 65% de los casos el cáncer es detectado cuando ya se encuentra en estadios avanzados, lo que vuelve más complejo su tratamiento. Los especialistas remarcan que esta enfermedad no cuenta con métodos eficaces de detección precoz para la población general y que sus síntomas iniciales, como dolor pélvico, distensión abdominal o molestias digestivas, suelen confundirse con otras afecciones.
Los expertos también señalaron que existen desigualdades importantes en el acceso a cirugías especializadas y a estudios diagnósticos, dependiendo de la región y del sistema de cobertura de cada paciente. Además, remarcaron la necesidad de fortalecer la consulta temprana, mejorar la capacitación médica y agilizar el acceso a los estudios necesarios para reducir las demoras en el diagnóstico y tratamiento. Desde distintas organizaciones vinculadas a la salud sostienen que detectar la enfermedad a tiempo y garantizar respuestas rápidas puede marcar una diferencia decisiva en la vida de miles de mujeres.







