El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente por el contacto indirecto con roedores silvestres infectados. El contagio ocurre cuando las personas inhalan partículas contaminadas provenientes de excrementos o secreciones. Esto suele suceder en zonas rurales o en espacios cerrados con presencia de roedores.
Aunque existen numerosas especies de roedores en el país, solo algunas funcionan como reservorio del virus. Entre ellas se destacan los roedores del grupo sigmodontino, con especial protagonismo del colilargo. Cada una está vinculada a distintas variantes del hantavirus que circulan en el territorio.
La identificación de estos animales es fundamental para orientar las políticas de prevención. Evitar el contacto con roedores y sus hábitats reduce significativamente el riesgo. Las campañas sanitarias apuntan a generar conciencia en la población.







