La Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso presentado por la defensa y confirmó de manera definitiva la condena a ocho años de prisión para un efectivo policial, acusado por la detención ilegal y las torturas a un joven ocurridas en 2013 en la ciudad santafesina de Firmat.
La Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso presentado por la defensa y dejó firme la condena a ocho años de prisión contra un policía por la detención ilegal y las torturas a un joven ocurridas en 2013 en una comisaría de Santa Fe. La víctima fue Alexis Alejandro Meyer, quien fue interceptado mientras circulaba en bicicleta junto a su novia y trasladado a una dependencia bajo el argumento de averiguación de antecedentes.
Según la investigación, en el interior de la comisaría fue obligado a desnudarse y sometido a golpes, tormentos con agua y descargas eléctricas con el objetivo de que confesara información vinculada a robos. También se comprobó que los agentes utilizaron distintos métodos de tortura, incluyendo un elemento con cables pelados para aplicarle electricidad, mientras lo amenazaban. El joven logró escapar en esas condiciones y fue asistido por un vecino, lo que permitió avanzar en la identificación de los responsables.
El proceso judicial atravesó varias instancias y revisiones. En un primer fallo se habían dictado penas menores, pero luego la calificación fue modificada a privación abusiva de la libertad e imposición de torturas, elevando la condena a ocho años. Tras nuevas revisiones y decisiones de la justicia provincial que ratificaron esa pena, la defensa intentó llevar el caso a la Corte Suprema de la Nación, pero el recurso fue desestimado por cuestiones formales, lo que dejó la sentencia definitivamente firme.







