Especialistas advierten sobre el intrusismo en los controles visuales y remarcan que solo el médico oftalmólogo cuenta con la formación y la autoridad necesaria para diagnosticar y tratar enfermedades oculares, garantizando así una atención adecuada y segura.
Una práctica cada vez más frecuente encendió la alerta entre especialistas en oftalmología: la compra de anteojos de lectura o los controles visuales realizados fuera del ámbito médico. Advierten que esta tendencia no solo limita la detección temprana de problemas de visión, sino que también puede retrasar el diagnóstico de enfermedades oculares graves.
Desde el Consejo Argentino de Oftalmología señalan que un examen oftalmológico completo, en el marco de la prescripción de lentes, es una instancia clave para detectar patologías que pueden avanzar sin síntomas. Según especialistas, enfermedades como el glaucoma, la hipertensión ocular, la degeneración macular o incluso tumores pueden pasar inadvertidos sin un control médico adecuado.
El organismo remarca que el control visual no se limita a medir la graduación de los lentes, sino que incluye estudios como la agudeza visual, el fondo de ojo, la presión ocular y la evaluación de la alineación ocular. Estos procedimientos permiten identificar afecciones que, de no tratarse a tiempo, pueden generar daños irreversibles en la visión.
Finalmente, los especialistas insisten en que el diagnóstico y tratamiento de la salud ocular corresponde exclusivamente al médico oftalmólogo. Alertan que el intrusismo en el área puede poner en riesgo la salud visual y subrayan que una buena visión no siempre significa ojos sanos, por lo que la prevención depende de controles médicos adecuados y oportunos.







