Esto se debe a que enfermedades como el dengue, tradicionalmente asociadas al verano, y la gripe u otros cuadros respiratorios propios del invierno, hoy presentan comportamientos cada vez más imprevisibles. Esta variabilidad estacional refuerza la necesidad de sostener esquemas de vacunación completos y actualizados durante todo el año, como herramienta clave de prevención y cuidado de la salud.
En el marco del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas, que se conmemora cada 30 de enero, especialistas advierten que el cambio climático está alterando patrones sanitarios que antes respondían a una estacionalidad clara. Informes recientes señalan que enfermedades como el dengue, históricamente asociadas al verano, y la gripe u otros cuadros respiratorios típicos del invierno, hoy aparecen de forma imprevisible, con registros de gripe en meses estivales y persistencia de casos de dengue durante el invierno, especialmente en el norte del país.
De acuerdo con especialistas en infectología, durante 2024 no se observaron períodos de interrupción en la circulación del dengue en algunas provincias, incluso en los meses más fríos. Este fenómeno se vincula a múltiples factores, como el crecimiento urbano desordenado, el aumento sostenido de las temperaturas y una mayor variabilidad climática. Estas condiciones favorecen tanto la proliferación del mosquito Aedes aegypti como su expansión hacia regiones donde antes no estaba presente, ampliando el riesgo de transmisión.
Las regiones del NEA y el NOA presentan un escenario particularmente complejo debido a la combinación de olas de calor prolongadas y lluvias intensas, que generan un ambiente propicio para el vector. Además, gran parte del territorio nacional, incluida la región centro, muestra características cada vez más cercanas a climas tropicales o subtropicales, lo que obliga a revisar y actualizar las estrategias de prevención sanitaria, especialmente frente a enfermedades para las que existen vacunas disponibles.
En este contexto, los expertos subrayan la importancia de reforzar las medidas preventivas y de consultar con los equipos de salud sobre la indicación de la vacunación contra el dengue, según cada situación particular. La evidencia científica disponible respalda la eficacia y seguridad de la vacuna tetravalente aprobada en el país, con protección sostenida frente a los principales serotipos y beneficios adicionales al poder administrarse junto con otras vacunas del calendario, lo que representa una herramienta clave ante un escenario epidemiológico cada vez más cambiante.







