Los abusos se llevaron a cabo entre 2011 y 2020, un largo período durante el cual el abuelo manipulaba y amenazaba a una de las víctimas, diciéndole que «su abuela se iba a morir» si llegaba a contar lo sucedido. Estas amenazas formaban parte de un patrón de control y violencia para mantener el silencio de las menores sobre los abusos que sufrían.
Un hombre fue condenado a 15 años de prisión por los abusos sexuales cometidos contra dos de sus nietas y la hija de su pareja en la ciudad de Esperanza, Santa Fe. El condenado, identificado como Pablo José Leguizamón, cometió los delitos entre 2011 y 2020 en un domicilio del barrio La Lona, según lo informado por el Ministerio Público de la Acusación.
Durante el juicio, los fiscales explicaron que el acusado de 38 años manipulaba y amenazaba a una de las víctimas, diciéndole que si revelaba lo sucedido, nadie le creería y además sería regañada. Incluso llegó a amenazarla, diciéndole que si contaba lo que ocurría, su abuela moriría. Esta estrategia de control y miedo contribuyó a que las víctimas no denunciaran los abusos durante tanto tiempo.
Los fiscales habían solicitado una condena de 20 años de prisión, pero finalmente la pena impuesta fue de 15 años. Leguizamón fue sentenciado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores agravada por la guarda, y abuso sexual simple, condena que resalta la gravedad de los hechos ocurridos en su entorno familiar.







