En la provincia de Buenos Aires se registraron 59 casos de intoxicación por monóxido de carbono durante lo que va del año, un número significativamente superior al promedio anual observado entre 2022 y 2025, que era de apenas 14 casos.
La intoxicación por monóxido de carbono (CO) es un problema de salud pública de gran relevancia, dado que se trata de un gas inodoro, incoloro, insípido y no irritante, producido por la combustión incompleta de materiales utilizados para calefaccionar o cocinar. Estas características hacen que la exposición sea inadvertida y altamente peligrosa, con un riesgo significativo de mortalidad asociado, especialmente cuando los artefactos que generan el gas no se utilizan correctamente o presentan fallas de mantenimiento.
En Argentina, la mayoría de los casos de intoxicación por CO se deben al uso inadecuado o a desperfectos en equipos de calefacción y cocción que emplean gas natural, kerosene, carbón, madera u otros combustibles líquidos. Hasta la semana diez de 2026, se habían notificado 130 casos a nivel nacional, mostrando un leve aumento en comparación con años anteriores. Este incremento se concentra principalmente en la provincia de Buenos Aires, que ya registró 59 casos, muy por encima del promedio anual de 14 casos que se había observado entre 2022 y 2025.
Otras jurisdicciones también muestran variaciones importantes: la Ciudad de Buenos Aires pasó de un promedio de 3 casos en los años 2022-2025 a 21 en 2026, mientras que en la región Sur, que históricamente presentaba más incidentes, se notificaron solo 13 casos este año, cuatro veces menos que en 2025. A nivel nacional, la tendencia al aumento se mantiene desde 2022, con un crecimiento de 2,77 casos cada 100.000 habitantes en ese año a 4,2 en 2025, y se observa un patrón estacional, con un incremento sostenido entre abril y septiembre, coincidiendo con descensos de temperatura que favorecen el uso intensivo de sistemas de calefacción.







