Especialistas advirtieron sobre esta situación en el marco del Día Mundial del Virus del Papiloma Humano, donde destacaron la preocupación por la caída en los niveles de vacunación infantil. Según señalaron, la cobertura actual se encuentra muy por debajo de los valores recomendados por los organismos sanitarios.
El Virus del Papiloma Humano es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. Se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas la contraerán en algún momento de su vida. Existen más de cien tipos de este virus, aunque alrededor de cuarenta pueden afectar la zona genital o anal. El contagio ocurre principalmente por contacto directo entre piel y mucosas durante las relaciones sexuales y puede producirse incluso en un solo encuentro. A diferencia de algunas creencias, no se transmite por compartir objetos ni por el uso de baños públicos.
En muchos casos la infección desaparece sin generar síntomas, pero en otros puede persistir y derivar en enfermedades más graves. Está relacionado con la gran mayoría de los casos de cáncer cervicouterino y también puede vincularse con otros tumores, como los de ano, vagina o vulva. Aunque no existe un tratamiento que elimine el virus, sí hay herramientas eficaces para prevenirlo o detectar sus consecuencias a tiempo, entre ellas la educación sexual, el uso del preservativo, los controles médicos periódicos y la vacunación.
Especialistas advierten que la baja cobertura de la vacuna contra el VPH forma parte de una tendencia más amplia de caída en la adherencia al calendario de vacunación. En Argentina, los datos oficiales muestran que muchas personas comienzan los esquemas de inmunización pero no los completan, lo que deja a niños y adolescentes sin la protección necesaria. Las coberturas actuales se ubican en muchos casos entre el 70% y el 85%, con descensos aún mayores en los refuerzos y en etapas como la segunda infancia y la adolescencia, donde también se observa una disminución en la vacunación contra el VPH.







