En el marco del Día Mundial de las Enfermedades Poco Frecuentes se impulsa la concientización social sobre estas patologías y la importancia de visibilizar la realidad de quienes las atraviesan. La fecha también busca promover el diseño y fortalecimiento de políticas públicas que garanticen el acceso equitativo a diagnósticos oportunos, tratamientos adecuados y una atención integral dentro del sistema de salud.
Las enfermedades poco frecuentes, también conocidas como EPOF, comprenden un amplio grupo de patologías que afectan a un número reducido de personas de manera individual, aunque en conjunto alcanzan a millones en todo el mundo. Se consideran dentro de esta categoría aquellas que impactan a menos de cinco personas cada diez mil habitantes y, en su mayoría, tienen origen genético. En Argentina se estima que más de tres millones de personas conviven con alguna de estas enfermedades, muchas de las cuales carecen de tratamientos específicos y presentan diagnósticos complejos. Cada 28 de febrero se conmemora el Día Mundial de las Enfermedades Poco Frecuentes con el objetivo de visibilizar esta realidad y promover políticas que garanticen el acceso a la salud y otros derechos fundamentales.
Estas patologías suelen ser crónicas, progresivas y, en numerosos casos, discapacitantes o potencialmente mortales, generando un fuerte impacto no solo en los pacientes sino también en sus familias. Uno de los principales desafíos es la demora en alcanzar un diagnóstico preciso, un proceso que puede extenderse entre cinco y diez años e incluir múltiples consultas médicas, con frecuentes diagnósticos erróneos durante el recorrido. Aunque cada enfermedad afecta a pocas personas, en conjunto representan entre el 6% y el 8% de la población, y la mayoría se manifiesta durante la infancia, lo que incrementa la necesidad de detección temprana y seguimiento especializado.
Entre las enfermedades poco frecuentes se destacan distintos trastornos genéticos y metabólicos, como la fenilcetonuria, que puede detectarse desde el nacimiento mediante estudios de pesquisa neonatal y cuyo tratamiento temprano permite prevenir daños neurológicos graves. Existen además numerosas patologías poco conocidas que afectan distintos sistemas del organismo, como enfermedades respiratorias, neurológicas o metabólicas. Los principales desafíos continúan siendo la falta de tratamientos específicos, las desigualdades en el acceso a especialistas y recursos sanitarios, y la necesidad de fortalecer la investigación, la concientización social y la formación médica para mejorar la calidad de vida de quienes viven con estas condiciones.







