La resolución adoptada por el máximo tribunal puso fin a un conflicto de competencia judicial que se había generado en torno a una investigación vinculada a la presunta comisión del delito de intermediación financiera sin la debida autorización legal. Con esta decisión, se estableció qué fuero deberá continuar con el trámite de la causa, buscando evitar superposiciones y garantizar un desarrollo más ordenado y eficiente del proceso judicial.
La Corte Suprema de Justicia resolvió concentrar en el Juzgado Federal N° 12 de la Ciudad de Buenos Aires las dos investigaciones vinculadas a la presunta megaestafa conocida como Generación Zoe. Con esta medida, el máximo tribunal definió que ambas causas continúen bajo la órbita del juez federal Julián Ercolini, unificando así el avance judicial del caso en un solo fuero.
La decisión puso fin a un conflicto de competencia que se había generado entre distintos juzgados nacionales y federales en torno a una investigación por posible intermediación financiera sin autorización. En un primer momento, uno de los expedientes había permanecido en la justicia nacional, pero un nuevo planteo respaldado por la Procuración derivó en la determinación de trasladar la causa al ámbito federal para evitar la fragmentación del proceso.
Uno de los expedientes incluye el procesamiento de Leonardo Cositorto como presunto líder de una asociación ilícita acusada de cometer más de mil hechos de estafa mediante una estructura que ofrecía capacitaciones y supuestas inversiones con ganancias extraordinarias. La segunda causa, originada a partir de una denuncia por inversiones que no generaron los retornos prometidos, investiga maniobras vinculadas a ofertas públicas e intermediación financiera irregular. Cositorto permanece detenido y acumula condenas por estafas reiteradas en distintas provincias, mientras enfrenta nuevos procesos judiciales que ahora quedarán centralizados en el fuero federal porteño.







