En el marco del Día Mundial del Cáncer, se lanzó una iniciativa de alcance nacional que busca reducir las desigualdades existentes y asegurar un acceso equitativo a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento oncológico. La propuesta apunta a fortalecer las políticas públicas y garantizar que todas las personas, independientemente de su lugar de residencia o condición social, puedan recibir una atención adecuada y oportuna.
Una red conformada por 160 organizaciones oncológicas de la sociedad civil de todo el país impulsó una petición de alcance nacional para promover la creación y puesta en marcha de un Plan Nacional de Control del Cáncer en Argentina. La propuesta surge del trabajo territorial continuo de entidades que acompañan a personas con cáncer y a sus familias, y del consenso alcanzado en distintos congresos nacionales donde especialistas y autoridades coincidieron en la necesidad de contar con una estrategia federal y sostenida.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, se advirtió que persisten fuertes desigualdades en el acceso al diagnóstico temprano, los tratamientos y el acompañamiento integral, con diferencias marcadas entre provincias y sistemas de salud. Estas brechas, sumadas a demoras y obstáculos administrativos, impactan de manera directa en la calidad de vida de los pacientes y evidencian la falta de un esquema rector que ordene las políticas oncológicas a nivel nacional.
Desde la coordinación de Unidos por el Cáncer señalaron que un plan nacional permitiría reducir inequidades, organizar el sistema y garantizar la continuidad de las políticas públicas más allá de los cambios de gestión. En ese sentido, la petición solicita la elaboración participativa de un plan basado en evidencia científica, su adopción como política de Estado con respaldo normativo y presupuestario, y la inclusión activa de pacientes, organizaciones sociales, equipos de salud, universidades y autoridades provinciales en todas las etapas.
Además, la iniciativa plantea el fortalecimiento de un registro nacional de cáncer con apoyo federal, la implementación de mecanismos de seguimiento y evaluación con resultados medibles y transparencia, y la coordinación de acciones de prevención, detección temprana, tratamiento y cuidados paliativos. La campaña marca el inicio de un proceso más amplio que se desarrollará durante el año, con actividades de concientización, adhesiones institucionales y espacios de diálogo, con el objetivo de construir consensos y avanzar hacia un Plan Nacional de Control del Cáncer con enfoque federal y proyección a largo plazo.







