La cartera sanitaria nacional iniciará el envío de unas 170 mil dosis de la vacuna contra el dengue a las provincias consideradas de mayor riesgo por la circulación del virus. La distribución estará orientada a reforzar la cobertura en los territorios más expuestos, de acuerdo con criterios epidemiológicos y sanitarios definidos por las autoridades.
El Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha el envío de 170.000 dosis de la vacuna contra el dengue a las provincias de Santa Fe, Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta y Santiago del Estero. La distribución se realizará de forma progresiva y tiene como finalidad reforzar las estrategias sanitarias locales para reducir el riesgo de cuadros graves y optimizar la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.
Las dosis permitirán completar 85.000 esquemas de vacunación, ya que el esquema contempla dos aplicaciones con un intervalo de tres meses. Estas vacunas se incorporan a los planes definidos por cada jurisdicción, teniendo en cuenta que la compra no está centralizada a nivel nacional y que las provincias pueden adquirir dosis adicionales con fondos propios y definir sus políticas de inmunización según los lineamientos nacionales y su situación epidemiológica particular.
Las vacunas adquiridas por el Estado nacional estarán destinadas a personas de entre 15 y 39 años que viven en 42 departamentos de las regiones del NOA, NEA y Centro, seleccionados en función de la carga histórica de la enfermedad, la densidad poblacional y otros indicadores socio-sanitarios. La estrategia de vacunación focalizada prevé una implementación por etapas, comenzando con el grupo de 15 a 19 años y avanzando de manera gradual y escalonada hacia otros rangos etarios.
Aunque el escenario epidemiológico actual es considerado de bajo riesgo, el Ministerio mantiene acciones permanentes de vigilancia, monitoreo y acompañamiento a las provincias. Además, se subraya que la vacunación es solo una parte de la prevención, ya que no evita la infección en todos los casos. Por eso, se insiste en una estrategia integral que incluya el control del mosquito vector, la eliminación de criaderos, el uso de repelentes y el fortalecimiento del diagnóstico y la atención temprana de los casos confirmados.







