Ante las altas temperaturas, la exposición a la radiación solar se vuelve más intensa y prolongada, lo que puede generar molestias y daños en la salud visual si no se toman las precauciones necesarias. Por ese motivo, los especialistas recomiendan adoptar medidas de protección para cuidar los ojos, como el uso de anteojos con filtro UV adecuado y evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación.
Con el aumento de las temperaturas y la mayor intensidad de la radiación solar, los especialistas advierten sobre la importancia de no limitar los cuidados solo a la piel, sino también de prestar atención a la salud ocular. Los rayos ultravioletas pueden provocar daños significativos en los ojos y en la delicada piel de los párpados, una zona frecuentemente expuesta y vulnerable, cuyos efectos pueden acumularse con el paso del tiempo.
Para reducir los riesgos de la radiación UVA y UVB, los expertos recomiendan el uso de anteojos de sol con filtro UV certificado. El color del lente no determina el nivel de protección, ya que incluso los cristales claros pueden ofrecer una defensa adecuada si cuentan con el filtro correspondiente. Por ese motivo, es fundamental adquirirlos en ópticas confiables y optar, de ser posible, por modelos envolventes que cubran completamente el área ocular, incluso durante días nublados.
Durante el verano también se incrementan los casos de conjuntivitis, favorecidos por el uso de piletas, el agua clorada y la gran concurrencia de personas en playas y espacios recreativos. Para prevenir estas infecciones, se aconseja extremar la higiene, evitar compartir toallas, no tocarse los ojos con las manos sucias y lavar el rostro al salir del agua. Asimismo, se desaconseja el uso de lentes de contacto en piletas y en el mar, ya que pueden facilitar infecciones, siendo preferible utilizar anteojos de sol con graduación.
Los niños requieren cuidados especiales, ya que pasan más tiempo al aire libre y gran parte de la exposición solar de la vida ocurre antes de los 16 años. Se recomienda evitar el sol en horarios críticos, utilizar gorros y anteojos con filtro UV a partir de los 5 o 6 años. Además, el uso prolongado de aire acondicionado y pantallas puede generar sequedad y fatiga visual, por lo que se sugiere mantener temperaturas moderadas, reducir el tiempo frente a dispositivos y acompañar estos cuidados con una alimentación rica en vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos que favorezcan la salud ocular.







