Frente al marcado aumento de mordeduras de serpientes, el Ministerio de Salud de Entre Ríos difundió un comunicado oficial dirigido tanto a la población local como a los turistas, en el que brindó una serie de recomendaciones preventivas, pautas de cuidado y medidas a tener en cuenta para reducir riesgos y actuar de manera adecuada ante posibles encuentros con yararás.
La provincia de Entre Ríos encendió una señal de alerta luego de registrar un aumento del 75% en los casos de mordeduras de serpientes yarará durante 2025. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud provincial difundió un comunicado dirigido tanto a residentes como a turistas, en el que insistió en reforzar las medidas de prevención y en la necesidad de acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier incidente, ya que se trata de una urgencia médica que requiere atención especializada.
El crecimiento de estos episodios generó preocupación especialmente en zonas rurales y áreas turísticas. De acuerdo con datos oficiales, durante 2025 se notificaron 56 casos de envenenamiento por mordedura de yarará, frente a los 32 registrados el año anterior. Si bien en lo que va de 2026 no se reportaron nuevos episodios, las autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia epidemiológica, en un contexto marcado por la temporada de vacaciones y una mayor circulación de personas en entornos naturales.
Desde la cartera sanitaria precisaron que en Entre Ríos las mordeduras corresponden únicamente a serpientes del género Bothrops, conocidas como yarará, y no se registraron casos vinculados a otras especies venenosas presentes en el país. En la provincia se identifican dos variedades de relevancia sanitaria: la yarará grande o víbora de la cruz y la yarará chica, ambas reconocibles por su cabeza triangular y la presencia de glándulas de veneno, aunque con diferentes patrones en la piel que permiten su identificación.
El Ministerio de Salud y el Centro de Información, Asesoramiento y Asistencia Toxicológica recordaron que, ante una mordedura, se debe mantener la calma, retirar elementos que puedan comprometer la circulación y trasladar a la persona al hospital más cercano, ya que los centros cabecera cuentan con antiveneno específico. También reiteraron la importancia de evitar prácticas peligrosas como torniquetes, cortes, succión del veneno o automedicación, y reforzaron recomendaciones preventivas como el uso de calzado adecuado, el cuidado del entorno domiciliario y la precaución al transitar zonas rurales o poco conocidas.







