En Europa, las autoridades sanitarias impulsan la aprobación de una dosis más alta de una medicación destinada a la pérdida de peso, al considerar que ofrece una mayor eficacia sin perder los beneficios comprobados sobre la salud cardiovascular.
Un panel de especialistas aconsejó autorizar una dosis más alta y de mayor potencia de un fármaco destinado al tratamiento de la obesidad, luego de comprobar en ensayos clínicos que permite una reducción de peso más marcada. Los estudios mostraron que la pérdida se concentra principalmente en la grasa corporal, sin afectar de manera significativa la masa muscular, lo que refuerza su perfil terapéutico.
La Agencia Europea de Medicamentos emitió una evaluación favorable para una nueva presentación de semaglutida en dosis de 7,2 mg, tras analizar datos que reflejaron una disminución promedio del 20,7% del peso corporal en un período de 72 semanas. Además, alrededor de un tercio de las personas tratadas alcanzó una reducción igual o superior al 25%, lo que posiciona a esta formulación como una alternativa de mayor impacto frente a las dosis actualmente disponibles.
Según la evaluación técnica, la dosis más elevada amplía las opciones terapéuticas para quienes necesitan un descenso de peso significativo, manteniendo la masa muscular y conservando los beneficios cardiovasculares ya demostrados por la semaglutida original. Entre ellos se destacan la reducción del riesgo de eventos cardíacos y cerebrovasculares, así como mejoras en otras complicaciones asociadas a la obesidad.
La recomendación se sustenta en los resultados de los programas de investigación STEP UP y STEP UP T2D, realizados en personas con obesidad con y sin diabetes tipo 2. Los datos confirmaron un perfil de seguridad y tolerabilidad similar al de la dosis estándar, lo que acerca a esta nueva alternativa a una posible aprobación definitiva en Europa y abre la puerta a su disponibilidad en otros mercados, sujeta a las evaluaciones regulatorias correspondientes.







