Un informe elaborado de manera conjunta por cuatro sociedades científicas respaldó la vacuna y destacó su perfil favorable, haciendo hincapié en los resultados obtenidos en estudios clínicos, así como en los avances evidenciados a partir de investigaciones realizadas en condiciones de uso real.
El dengue sigue siendo un problema relevante de salud pública en la Argentina y en la región, por lo que cuatro sociedades científicas elaboraron un documento actualizado que reúne la evidencia disponible sobre la vacunación contra esta enfermedad. El informe pone el foco en la vacuna tetravalente y analiza especialmente su seguridad y su eficacia para prevenir tanto los casos confirmados de dengue como las formas más graves que requieren internación.
El trabajo fue desarrollado por la Sociedad Argentina de Infectología, la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica, la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero y la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología, con la coordinación de un centro académico especializado. La revisión incluyó datos de ensayos clínicos, experiencia internacional y evidencia acumulada en la práctica real, con el objetivo de ofrecer a los equipos de salud una guía clara que respalde la toma de decisiones basadas en criterios científicos.
Los estudios clínicos de fase avanzada demostraron que el esquema de dos dosis de la vacuna brinda una protección sostenida en el tiempo, con una reducción significativa de los casos confirmados y un impacto aún mayor en la disminución de hospitalizaciones. Además, los datos de efectividad en condiciones reales de uso reforzaron estos resultados, sin detectar eventos adversos inesperados y confirmando un perfil de seguridad favorable, incluso en personas mayores de 60 años.
El documento subraya que la vacunación debe integrarse a una estrategia más amplia de prevención del dengue, que incluya el control del mosquito, la vigilancia epidemiológica y la educación comunitaria. También remarca la importancia de fortalecer la confianza en las vacunas, mejorar la percepción de riesgo y promover el cumplimiento del esquema completo, destacando el rol clave de los profesionales de la salud en la recomendación y acompañamiento de la inmunización.







