El objetivo de esta medida es fortalecer la protección de la población frente al sarampión, la rubéola y las paperas, según informaron desde el Ministerio de Salud que conduce Mario Lugones, en el marco de las acciones de prevención y control de estas enfermedades.
El Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha la distribución de las dosis correspondientes al Calendario Nacional de Vacunación 2026 en todas las jurisdicciones del país. La iniciativa apunta a prevenir enfermedades infecciosas y a reforzar la protección individual y colectiva, con especial foco en el sarampión, la rubéola y las paperas. En esta primera etapa se enviaron a las provincias más de 3,4 millones de dosis y alrededor de 3,5 millones de insumos, destinados a cubrir el primer trimestre del año mediante una planificación progresiva basada en datos de cobertura.
El nuevo calendario incorpora definiciones sanitarias relevantes, entre ellas el inicio de la vacunación contra el virus sincicial respiratorio en personas gestantes a partir de enero, con el objetivo de proteger a los recién nacidos durante el período de mayor circulación del virus. Además, se suman dosis adicionales de la vacuna triple viral para implementar un esquema actualizado que fortalece la inmunización infantil. Desde la cartera sanitaria destacaron que estas medidas implican una mayor inversión y un esfuerzo logístico adicional, posible gracias a una administración más eficiente de los recursos, y recordaron que todas las vacunas del calendario son seguras, gratuitas y científicamente avaladas.
En el caso de la vacuna triple viral, se adelantó la aplicación de la segunda dosis, que ahora se administrará entre los 15 y 18 meses de vida para niños nacidos a partir del 1 de julio de 2024, reduciendo así el período de susceptibilidad en la primera infancia. Los menores nacidos entre 2021 y el 30 de junio de 2024 continuarán con el esquema vigente que contempla la segunda dosis a los 5 años. Esta actualización permite alcanzar niveles de inmunidad más altos a edades tempranas, contribuye a sostener la eliminación del sarampión en el país y alinea a la Argentina con las recomendaciones sanitarias regionales.







