Un estudio reciente, que generó debate en la comunidad científica, sugiere que el consumo de ciertos lácteos podría tener un efecto protector sobre la salud. Sin embargo, especialistas advierten que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que la evidencia disponible no es concluyente y aún existen posturas divergentes sobre el verdadero impacto de estos alimentos.
Un estudio reciente sugiere que un mayor consumo de queso y nata con alto contenido de grasa podría asociarse con un menor riesgo de desarrollar demencia. La investigación, publicada en la revista Neurology, analizó datos de casi 30.000 personas y cuestiona la idea sostenida durante años de que las dietas bajas en grasa protegen la salud cerebral. Sin embargo, se trata de un estudio observacional, por lo que no permite establecer una relación causal directa entre el consumo de estos alimentos y la reducción del riesgo.
El trabajo se basó en el seguimiento de más de 27.000 adultos en Suecia durante un promedio de 25 años. A partir de registros alimentarios iniciales y ajustes por variables como edad, nivel educativo y calidad general de la dieta, los investigadores observaron que quienes declaraban un mayor consumo de quesos grasos presentaban una menor incidencia de demencia. No obstante, distintos especialistas advierten que estos resultados pueden estar influidos por factores no controlados, como el nivel educativo o cambios en los hábitos alimentarios a lo largo del tiempo, lo que debilita la solidez de las conclusiones.
Otros expertos remarcan que la evidencia acumulada hasta el momento sigue señalando a factores ampliamente comprobados —como el control de la presión arterial, el peso, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares— como las principales estrategias para reducir el riesgo de demencia. Además, estudios previos y metaanálisis han vinculado el consumo elevado de grasas saturadas con un mayor deterioro cognitivo. En ese marco, la comunidad científica coincide en que no existen pruebas concluyentes de que un alimento específico pueda prevenir la demencia y advierte sobre los riesgos de simplificar un problema complejo a partir de asociaciones dietarias aisladas.






