Los docentes distinguidos son Gloria Argentina Cisneros, oriunda de la provincia de Chaco, y Miguel Alejandro Rodríguez, quien se desempeña en la Ciudad de Buenos Aires.La elección se realizó entre más de 5.000 postulaciones provenientes de 139 países, lo que vuelve especialmente relevante la presencia argentina en una de las instancias más prestigiosas del reconocimiento internacional a la labor docente.
Dos docentes argentinos fueron distinguidos al quedar seleccionados entre los 50 mejores del mundo en el GEMS Education Global Teacher Prize 2026, una iniciativa impulsada por la Varkey Foundation junto a la UNESCO.
Los educadores elegidos son Gloria Argentina Cisneros, maestra de nivel primario en la Escuela N.º 793 de Taco Pozo, en la provincia de Chaco, y Miguel Alejandro Rodríguez, profesor de Educación Técnica en la Escuela Técnica N.º 3 de la Ciudad de Buenos Aires. Ambos fueron destacados por su compromiso sostenido, su capacidad de innovación y el impacto transformador de sus prácticas educativas en contextos sociales diversos.
En el caso de Cisneros, el jurado valoró su trabajo en una escuela rural del impenetrable chaqueño, donde no solo garantizó la escolarización de todos los niños de la zona, sino que convirtió a la institución en un polo educativo y comunitario. A través de proyectos de alfabetización, bibliotecas familiares, incorporación de tecnología, energías renovables y propuestas pedagógicas innovadoras, logró sostener trayectorias educativas y ampliar horizontes culturales en un entorno marcado por fuertes carencias estructurales.
Por su parte, Rodríguez fue reconocido por su extensa trayectoria en la educación técnica pública y por haber desarrollado una pedagogía basada en la empatía, la resolución de problemas reales y la inclusión social. Fundador del Club de Ciencias Cóndor, impulsó proyectos científicos con impacto ambiental y comunitario, acompañando a jóvenes de contextos vulnerables hacia la continuidad educativa y la participación social activa. Su labor, premiada tanto a nivel nacional como internacional, refuerza la idea de que la educación, cuando se articula con compromiso y creatividad, puede convertirse en una herramienta concreta de transformación social.







