El operativo demandó la intervención de más de 30 profesionales de la salud, quienes trabajaron de manera coordinada para concretar el traslado de la paciente, una bebé de siete meses que requería atención especializada y cuidados de alta complejidad.
El Hospital Garrahan lideró un traslado de alta complejidad sin precedentes para asistir a una bebé de siete meses que se encontraba en estado crítico. La paciente fue derivada desde el Hospital Materno Infantil de San Isidro mientras permanecía conectada a un sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO), un soporte vital avanzado utilizado en situaciones extremas.
El operativo involucró a más de 30 profesionales y permitió concretar el traslado de manera segura hasta la Unidad de Cuidados Intensivos Cardíacos del Garrahan, el único hospital público del país con capacidad para brindar este tipo de asistencia a pacientes pediátricos con falla cardiorrespiratoria severa. La complejidad del procedimiento exigió una coordinación precisa entre distintos equipos altamente especializados.
Según explicó el director médico adjunto del Garrahan, Guillermo Moreno, se trató de una de las intervenciones más complejas dentro de la medicina crítica pediátrica. La derivación se activó tras una arritmia grave que no respondió a los tratamientos convencionales y evolucionó rápidamente hacia una insuficiencia cardíaca con compromiso multiorgánico, lo que hizo indispensable la utilización del sistema ECMO.
La operación incluyó la participación de especialistas en terapia intensiva, cirugía cardiovascular, perfusión, enfermería, cardiología, anestesia y traslado crítico, además del apoyo logístico de fuerzas de seguridad para garantizar un corredor sanitario ágil. Actualmente, la bebé permanece internada en la UCI cardíaca del Garrahan, donde recibe atención especializada, en un proceso que destacó la importancia de la articulación entre instituciones y el fortalecimiento de la red pública de salud pediátrica de alta complejidad.







