Osvaldo David Medina recibió una condena de 25 años de prisión luego de ser hallado culpable del homicidio del hijo de un ex jefe de la Policía, un crimen que conmocionó a la comunidad. La sentencia también incluyó los cargos por el intento de femicidio de su ex pareja, a quien atacó en un contexto de extrema violencia.
La querella, integrada por Julio Leguizamón, Estefanía Itatí Ceballos y Augusto Antonio Devecchi, solicitó la misma pena requerida por la Fiscalía, aunque cuestionó que la defensa insistiera en plantear el caso como un hecho cometido bajo emoción violenta. Sostuvieron que esa interpretación no se correspondía con las circunstancias del crimen ni con las pruebas presentadas durante el juicio.
Por su parte, los abogados defensores, Hugo Pedro Sandoval y Diomedes Guillermo Rojas Busellato, mantuvieron que debía considerarse un homicidio cometido en un momento de intensa alteración emocional. Tras escuchar a todas las partes, el Tribunal deliberó y fijó una pena de 25 años de prisión para Medina, una condena cinco años menor a la que había solicitado tanto la Fiscalía como la querella, según detalló el Poder Judicial de Corrientes.
La jueza Ascona explicó que el eje del debate fue determinar si el acusado actuó con intención o bajo un estado emocional que disminuyera su responsabilidad penal. El Tribunal evaluó especialmente los aportes de testigos especializados, incluidos profesionales de la salud mental, quienes aclararon qué condiciones definen una verdadera emoción violenta. Finalmente, se concluyó que Medina actuó de forma intencional y se descartó esa hipótesis. Entre los agravantes se contempló su condición de funcionario policial, la gravedad del ataque que terminó con una muerte y dejó secuelas en otra víctima, el uso de un arma de fuego y la situación de indefensión en la que se encontraban las personas agredidas.







