Se trata de un acelerador lineal de última generación, especialmente diseñado para abordar el tratamiento del cáncer en niños con la mayor precisión posible. Este tipo de equipo permite administrar radioterapia de manera altamente controlada, adaptando las dosis a las necesidades específicas de cada paciente y reduciendo al mínimo el impacto sobre los tejidos sanos.
Un acelerador lineal de última generación destinado al tratamiento del cáncer infantil arribó al Hospital Garrahan, institución que cuenta con el único servicio de radioterapia pediátrica del país. La llegada de esta tecnología representa un hito para la atención oncológica infantil tanto en Argentina como en la región, ya que permitirá brindar terapias más precisas y seguras para niñas, niños y adolescentes.
Según informó el centro de salud, el nuevo acelerador lineal Elekta Evo llegó al hospital en un operativo complejo que requirió el traslado del equipo en tres camiones y la participación de alrededor de quince operarios y técnicos. Autoridades del Garrahan destacaron la importancia de esta incorporación, subrayando que el hospital atiende a la mitad de los niños con cáncer del país y que este avance transformará de manera significativa los tratamientos disponibles.
La adquisición forma parte del Plan de Obras hospitalario y del Plan Nacional de Medicina Nuclear impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica. En paralelo, el hospital lleva meses acondicionando el área donde funcionará el equipo, realizando tareas de infraestructura, montaje y calibración, además de la capacitación del personal especializado que lo operará. Profesionales del servicio de radioterapia remarcaron que esta tecnología elevará la calidad de atención y reforzará el compromiso del Garrahan con la excelencia médica.
El acelerador lineal Elekta Evo ofrece múltiples beneficios: permite dirigir la radiación con precisión milimétrica, reduce la exposición de tejidos sanos y minimiza efectos secundarios, al tiempo que incorpora radioterapia adaptativa online, una herramienta que ajusta el tratamiento en tiempo real según los cambios anatómicos del paciente. Estas características lo convierten en un recurso clave para ampliar las posibilidades terapéuticas y mejorar la calidad de vida de los pequeños pacientes.







